HC Business Systems

Automatiza la atención de tu negocio con IA y recupera el control de tu tiempo y de tus clientes.

Construimos el sistema que contesta, registra y da seguimiento a cada persona que pregunta por tus servicios. En alrededor de 30 días, sin contratar a nadie más y sin cambiar la forma en que ya trabaja tu equipo.

Qué cambia en tu negocio

Seis cosas que dejan de pasar cuando el proceso está automatizado.

Pasa el cursor o toca cualquiera para ver qué significa en el día a día. Van cambiando solas.

Beneficio 01

Nadie espera hasta mañana

Quien pregunta a las nueve de la noche recibe respuesta a las nueve de la noche: precios, horarios, qué incluye, si hay lugar esta semana. La decisión de comprar se toma cuando el cliente está pensando en eso, no dos días después.

AntesEl mensaje del viernes por la noche se lee el lunes a media mañana.
DespuésContesta en segundos, a cualquier hora, y avisa a tu equipo lo que sí necesita a una persona.

Cómo está hecho por dentro

Un sistema no es un robot suelto contestando lo que se le ocurra.

Son cuatro piezas encadenadas. Cada una deja rastro, y en cualquiera de ellas tu equipo puede meter mano.

01 — ENTRA

La consulta

Un mensaje de WhatsApp, un formulario, una llamada perdida, un comentario en redes.

02 — DECIDE

La regla

Qué está preguntando, qué puede contestarse solo y qué tiene que ver una persona sí o sí.

03 — ACTÚA

La respuesta

Contesta, agenda, cotiza o pasa el caso a quien corresponde en tu equipo.

04 — REGISTRA

El rastro

Queda escrito qué pasó, cuándo y con quién. Eso es lo que permite dar seguimiento después.

El paso 4 es el que casi nadie construye, y es el único que convierte una conversación suelta en un cliente al que puedes volver a buscar en tres semanas.

Según tu giro

Elige el tuyo y mira qué cambia.

Lo que pasa hoy

  • Recepción contesta entre paciente y paciente, y a las 7 pm ya nadie lee el WhatsApp.
  • El que preguntó por un tratamiento caro recibió el precio y jamás se le volvió a escribir.
  • Las citas de la semana se confirman a mano, una por una, o no se confirman.
  • Con dos sucursales, cada una tiene su número y nadie ve el panorama completo.

Lo que queda armado

  • Respuesta inmediata a las preguntas de siempre: precios, horarios, si aceptas su seguro.
  • Al que pidió presupuesto se le da seguimiento a los 3 y a los 10 días, sin que nadie se acuerde.
  • Recordatorio automático el día antes de la cita, que es lo que baja las ausencias.
  • Un solo tablero con los pacientes de todas las sucursales.

Sin letras chiquitas

Qué te vamos a pedir y qué te vamos a entregar.

Casi nadie publica esto, y es lo primero que uno quiere saber antes de meter a un desconocido en su operación.

Lo que te pedimos

  • Una primera llamada corta con quien toma la decisión, no con quien contesta el teléfono. Sin costo: platicamos de tu negocio y tú decides si quieres dar el paso.
  • Si lo das, un formulario que te mandamos por correo con preguntas sobre cómo opera tu negocio: por dónde entran tus clientes, quién los atiende y qué pasa cuando no compran. Con eso preparamos tu diagnóstico.

Nada comprometedor. No pedimos contraseñas, accesos, datos de tus clientes ni tus números financieros.

Lo que recibes

  • El diagnóstico de los puntos concretos donde se te están yendo clientes, presentado en la auditoría y por escrito.
  • Qué tendría sentido construir, en qué orden, y qué no vale la pena tocar.
  • El costo de implementarlo, cerrado, antes de que decidas nada.
  • Si decides seguir: el sistema armado, conectado y probado. El plazo típico es de unos 30 días, y se ajusta según el tamaño del proyecto.

La primera llamada no cuesta. La auditoría —la videollamada de 45 a 60 minutos donde te presentamos el diagnóstico— cuesta $499 USD y se te descuenta íntegra si decides implementar.

Cómo se ve la implementación

Semana por semana, para que sepas qué esperar.

Semana 1 — Auditoría

Revisamos por dónde entran tus clientes, cuánto tardan en recibir respuesta y qué pasa con los que no compran. Cierra con el diagnóstico en tus manos.

Semana 2 — Construcción

Armamos el punto de captación y la respuesta inicial. Aquí es donde se decide qué contesta el sistema y qué se pasa a una persona.

Semana 3 — Seguimiento

Conectamos el registro y las secuencias de seguimiento. Los que no compraron dejan de desaparecer.

Semana 4 — Pruebas y entrega

Lo probamos con casos reales, ajustamos lo que conteste raro y entrenamos a tu equipo. Te queda funcionando y documentado.

Estas cuatro semanas son el caso típico. El plazo real depende del tamaño de tu empresa y de cuántas piezas haya que construir: una sucursal con un solo canal de entrada avanza más rápido que cinco sucursales con varios números y una agenda que conectar. La fecha la fijamos en la auditoría, con el alcance ya definido.

Preguntas frecuentes

Lo que conviene saber antes de agendar.

¿Cuánto cuesta?

Empezamos con una primera llamada sin costo, para platicar de tu negocio y ver si tiene sentido seguir.

Si quieres dar el paso, la auditoría cuesta $499 USD: una videollamada de 45 a 60 minutos donde te presentamos el diagnóstico completo de cómo estás captando y dando seguimiento hoy, con hallazgos concretos y qué habría que cambiar. Ese monto se te descuenta íntegro si decides implementar.

La implementación se cotiza por alcance, después de la auditoría: depende de cuántos puntos de captación haya que construir, cuántas sucursales entran y qué tanto seguimiento necesitas.

¿Cuánto tarda?

El objetivo es tener el sistema funcionando en unos 30 días, repartidos en cuatro semanas: auditoría, construcción, seguimiento, y pruebas con entrega.

Es un aproximado, no una promesa cerrada. El plazo real depende del tamaño de tu empresa y del alcance: no es lo mismo una sucursal con un canal de entrada que cinco sucursales con varios números y una agenda que conectar. La fecha exacta te la damos en la auditoría, cuando ya sabemos qué hay que construir.

¿Tengo que cambiar mi página web o las herramientas que ya uso?

No. No rediseñamos sitios web. Y si ya usas algo que te funciona —una agenda, un sistema de expedientes, un CRM— lo conectamos en lugar de reemplazarlo.

¿Esto reemplaza a mi recepcionista?

No, y no deberías querer eso. Lo que hace es quitarle de encima lo repetitivo —las mismas cinco preguntas, los recordatorios, el seguimiento que nunca alcanza a hacer— para que pueda atender bien a quien tiene enfrente.

Las conversaciones que necesitan criterio humano se le pasan a tu equipo, con reglas que definimos contigo.

¿El sistema es mío o queda amarrado a ustedes?

Es tuyo. Se monta sobre plataformas estándar del mercado y en cuentas a tu nombre. Si algún día dejamos de trabajar juntos, te queda funcionando y cualquier técnico puede darle mantenimiento.

¿Y si mi negocio todavía es chico?

Te lo decimos de frente en la llamada. Si hoy te llegan muy pocas oportunidades al mes, primero te conviene generar demanda, no automatizar el seguimiento de algo que casi no pasa.

Preferimos decírtelo en la auditoría que cobrarte una implementación y que a los tres meses no veas diferencia.

Empecemos por una llamada.

Platicamos de tu negocio, sin costo y sin compromiso. Si te hace sentido, el siguiente paso es la auditoría con tu diagnóstico.

Agenda una primera llamada

Auditoría primero. Sistema después.